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¿Generaciones preparadas para las Smart Cities?

Que las Smart Cities son el futuro y que nos orientan hacia una nueva forma de entender nuestra sociedad, es una realidad que tiene poco debate en la actualidad. Sin embargo, quizás llegue el momento de preguntarnos si realmente estamos preparados para esta nueva realidad y si nuestras generaciones futuras, o casi actuales, son capaces de enfrentarse a los retos que proponen esta nueva forma de entender nuestra sociedad.


Sin duda, si queremos dar respuesta a estas preguntas, tendremos que fijarnos en el germen de nuestras futuras generaciones. Este germen, nace de manera natural desde nuestros centros formativos. De manera casi inmediata, es la Universidad la que se encarga de nutrirnos de profesionales que sean capaces de desarrollar nuestras ciudades inteligentes, de nutrirlas de contenido y de desarrollar sus profesiones en su entorno.


Quizás, de manera natural la búsqueda de estos profesionales suela iniciarse en las titulaciones más relacionadas con las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones dado que se presupone que son los profesionales de estas áreas los más cualificados para desarrollar el ecosistema tecnológico que requieren las Smart Cities. Y digo presupone porque realmente nuestra búsqueda no debería quedarse solo ahí. Las Smart Cities engloban un concepto que afecta a toda la sociedad y, en mi opinión, a todas las profesiones. Así, igual que un graduad@ en ingeniería informática debe ser capaz de saber integrar las tecnologías oportunas, un graduad@ en arquitectura debe ser capaz de concebir edificios capaces de integrarse en un ecosistema inteligente, un graduad@ en derecho debe conocer la legislación vigente en el tema o un graduad@ en turismo debe ser capaz de concebir soluciones específicas dentro de las ciudades inteligentes.


Partiendo de este prisma, la situación dentro de las universidades españolas en relación a las Smart Cities es cuanto menos, poco alentadora. Si se analizan los títulos oficiales españoles, esto engloba a los títulos de grado, másteres oficiales y posgrado, el número de títulos que desarrollan capacidades de manera específica y orientada al entorno de Smart Cities son muy reducidos. Por poner algunos ejemplos, en la Universidad de Sevilla se imparte el Máster Universitario Oficial en Sistemas Inteligentes en Energía y Transporte (Especialidad Smart Cities) y en la Universidad de Girona, se puede encontrar el Máster Universitario en Ciudades Inteligentes (Smart Cities), ambos centrados en el área de Ingeniería y Arquitectura.


Sin embargo, hay que tener en cuenta que, a pesar del número creciente de alumnos en los másteres, esta formación es muy específica y apenas alcanza a 200.000 alumnos por año. Centrándonos en los grados, la especificidad es muy reducida y aunque encontramos casos de asignaturas que tratan de temas relacionados con las Smart Cities, no existe una formación reglada en la materia que garantice que, al menos los graduados, tienen unas nociones básicas de esta temática en su profesión.


Los alumnos sí que pueden encontrar otras opciones en el contexto universitario si nos salimos de los que son los títulos oficiales. En ofertas de títulos propios, sí que pueden encontrarse soluciones más concretas y orientadas a diferentes disciplinas, pero dado el coste de los mismos y la limitación de plazas, resulta, en muchos casos, un camino difícil y muy vocacional para nuestros futuros profesionales.


Este pequeño análisis de situación puede resultar muy negativo. En realidad, y ya concretamente en el ámbito de Andalucía Smart, es difícil que nos planteemos un cambio de paradigma en nuestras ciudades si no contamos a corto plazo con profesionales capacitados para ellos. Ahora bien, podemos entender la situación como un punto de mejora, como un reto, que como Comunidad tenemos que afrontar porque, no solo es la Universidad la que tiene que incorporarse a esta nueva forma de concebir las ciudades. Desde las etapas más tempranas de la formación, es necesario educar a nuestras generaciones en conceptos digitales que garanticen que Andalucía se alejará del concepto de "Analfabeto Digital". La formación digital debería comenzar desde las etapas tempranas y esta es una necesidad que ya se ha analizado a nivel internacional y nacional, como puede verse en el Informe del grupo de trabajo SCIE/CODDI sobre la enseñanza preuniversitaria de la Informática. En conclusión, las administraciones y centros formativos, y la sociedad en general, debe prepararse para esta era, que ya ha llegado. Es necesario trabajar de manera colaborativa por parte de todos los sectores de la sociedad para poder capacitar a nuestros profesionales y dotar de una inteligencia real a nuestras ciudades y ciudadanos.

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María José Escalona Cuaresma
Catedrática de ETS Informática – Universidad de Sevilla